Frambuesa

Según la variedad, las frambuesas maduran escalonadamente durante los meses de verano y entrado el otoño, por lo que las podemos degustar durante los meses de julio, agosto, septiembre y octubre.
Los frutos han de ser gruesos, con la pulpa consistente y una coloración brillante e intensa.

Descripción

La frambuesa, se conoce también como fresa del bosque, es fruto del frambueso, planta que crece silvestre en todos los países de clima templado. El frambueso rojo o europeo procede del Grecia. Es una fruta muy utilizada en cientos de recetas que enriquecen la gastronomía típica de países del centro y del norte de Europa.

Las variedades que actualmente se encuentran en el mercado provienen del árbol silvestre de frutos color rojo, que se encuentra en Europa y de las especies y variedades de color rojo y negro del norte de América; tales como: frambueso silvestre, frambueso negro y frambueso púrpura.

También pueden clasificarse según la época del año en la que fructifican. La mayoría de las variedades son de verano, aunque también existen frambuesas de otoño lo que permite ampliar el período de recolección.

Las zonas mas productoras en España son: Huelva, Asturias, Cáceres y la comarca del Maresme en Barcelona. El mercado español se nutre también de importaciones realizadas desde Chile y Centroamérica.

Según la variedad, las frambuesas maduran escalonadamente durante los meses de verano y entrado el otoño, por lo que las podemos degustar durante los meses de julio, agosto, septiembre y octubre.

Los frutos han de ser gruesos, con la pulpa consistente y una coloración brillante e intensa. Tienen que estar duros y libres de moho y se tienen que sentir secos y frescos al tacto. El tallo deberá ser de un color verde vivo.

Las frambuesas se recogen cuando están bien maduras y han perdido toda su acidez. En el momento justo de su maduración la frambuesa se separa fácilmente del tallo. Esta fruta es sumamente delicada y perecedera, ya que sus numerosos granos llenos de jugo son tan sensibles que la manipulación, el calor o simplemente el contacto de unas con otras deteriora tanto su apariencia como su calidad. Es conveniente guardarlas sin lavar y sin tapar en un envase llano, en una sola capa, y de cierre hermético en el frigorífico.

La frambuesa fresca la podemos conservar en el frigorífico uno o dos días, dependiendo de cómo estén al comprarlas, lo recomendable es adquirirlas para consumirlas el mismo día. Son frutas que congelan muy bien, aunque hay que hacerlo con ciertos cuidados para que conserven su forma y al descongelarlas se presenten en buenas condiciones. Podemos congelar nuestras frambuesas frescas después de lavarlas y secarlas cuidadosamente con papel de cocina, lo ideal es no amontonarlas, ponerlas en un recipiente en una sola capa. Una vez congeladas se podrán pasar a un recipiente o bolsa con mayor cantidad de fruta sin que se estropeen.

El sabor agridulce de la frambuesa, así como sus aromas a frutos rojos del bosque hace que resulte un ingrediente insustituible en postres y dulces, aunque también adereza y complementa recetas saladas de carnes rojas con diferentes salsas.

La textura de la frambuesa es carnosa y muy fina, casi se funde en el paladar, y es una fruta muy perfumada. Son muy versátiles en la cocina, ideales para todo tipo de postres, frescas o cocinadas, muy habitual su consumo en mermeladas, helados y distintas recetas de repostería. También combina muy bien en platos salados, desde una vinagreta hasta un puré o coulis que aderece una carne o pescado.

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