Arandano
Podemos encontrar arándanos desde junio hasta diciembre. Una vez recolectado, se conserva durante 4 ó 5 semanas teniendo en cuenta sus necesidades de humedad y temperatura.
A la hora de elegirla, ha de fijarse en su color, este ha de ser brillante e intenso y deben encontrarse firmes al tacto y secas, ya que las blandas y húmedas se estropean antes.
Frambuesa
Según la variedad, las frambuesas maduran escalonadamente durante los meses de verano y entrado el otoño, por lo que las podemos degustar durante los meses de julio, agosto, septiembre y octubre.
Los frutos han de ser gruesos, con la pulpa consistente y una coloración brillante e intensa.
Fresas
La temporada de la fresa se extiende de marzo a mayo, mientras que la del fresón, sobre todo si es de invernadero, se amplía de enero a junio.
Dado que se trata de una fruta muy delicada, a la hora de elegirlas, hemos de comprobar que estén enteras, sin golpes ni magulladuras y que las hojas estén verdes.
Fresón
Tanto las fresas como los fresones, hay que asegurarse de que sean brillantes y con una apariencia fresca, sin dejarnos influir porque los extremos de sus pedúnculos sean más claros, porque este aspecto depende de la variedad.
Lo mejor para conservarlos, es guardarlos en el frigorífico o lugar fresco, oscuro y ventilado, lo más esparcidos posible en una fuente o plato llano
Grosella
En el mercado, podemos encontrar la Grosella, durante los meses de agosto y septiembre y puede conservarse en buenas condiciones de 3 a 10 días.
A la hora de seleccionarlas conviene fijarse en su color, que ha de ser brillante e intenso y han de ser firmes al tacto y secas, ya que las blandas y húmedas se estropean antes
Mora
Su mejor época de recolección va desde finales de agosto hasta el mes septiembre, pudiendo conservarse bien durante 7 a 10 días en condiciones favorables de temperatura y humedad. En casa, es conveniente conservarlas en el frigorífico, donde permanece en óptimas condiciones hasta 3 días.

